11 cosas que hacen los buenos besadores

Nadie quiere ser un mal besador , pero dada la amplia variedad de técnicas y estilos, no hay nadie derecho forma de hacerlo. Las personas que son excelentes para cerrar los labios pueden tener diferentes enfoques para besarse, pero probablemente todas tengan estas cosas en común. ¿Cuántas de estas cualidades posee?


No siguen las reglas.

Besar no es una ciencia exacta. No existe una receta mágica para dando el beso perfecto . Las personas que lo hacen bien saben que no hay una única forma de tener éxito. En cambio, simplemente se dejan llevar y disfrutan del momento porque saben que las reglas son para romper.

Hacen los preparativos necesarios.

A veces es posible que desee apresurarse y llegar al beso de inmediato, pero ese es un error terrible. Si quieres que sea un momento maravilloso tanto para ti como para tu pareja, tienes que prepararte para el beso. Los buenos besadores saben cómo ir construyendo la tensión poco a poco. Puede que te toquen el pelo, se muerdan los labios o te miren intensamente, todo para asegurarse de que estás desesperado por tener su boca en la tuya.

No compiten con su pareja.

Estás en una cita con alguien y todo va bien. Ambos saben cómo va a terminar esto y, a medida que se acerca el momento fatídico, sienten que su nivel de estrés aumenta. No querrás estropear algo tan importante como tu primer beso, ¿verdad? Los buenos besadores saben que esto no es una competencia y que si su conexión con alguien es real, el primer beso no será el último. Entienden que lo más importante es sentirse conectados con su pareja.

Prestan atención a los sentimientos y sensaciones de su pareja.

Un beso involucra a dos personas, no solo a la persona que inició el beso. Ambos son participantes activos en el proceso. Un beso es un intercambio, lo que significa que debes prestar atención a los sentimientos y deseos de tu pareja. Los buenos besadores saben cómo encontrar el equilibrio. Por ejemplo, si sienten que su pareja es más amable, podrían aumentar la pasión ellos mismos. También saben que cuanto más dura un beso, más puede cambiar. No se ponen rígidos ni se atascan en la rutina; van con la corriente.


Son pacientes.

Besar no es una carrera hacia la meta, cada paso es importante. Prepararse para tu beso es tan importante como el beso en sí. Parte de esa preparación es tomarse su tiempo y ser paciente. Ser paciente no solo hará que la experiencia sea más placentera, sino que también hará que usted y su pareja estén más relajados durante todo el proceso. Los buenos besadores saben que apresurar el proceso lo arruinará. Están felices de ir despacio porque saben que los besos increíbles toman tiempo.