8 señales de que eres un romántico realista, no un desesperado

Los románticos desesperados no llegan a ninguna parte en la vida. Sus puntos de vista sobre casi todo son distorsionados y poco realistas, pero no lo admitirán y esperan cosas ridículas de otras personas, pero no se mantienen en los mismos estándares. Mientras se revuelcan en la miseria de su último desastre romántico y se quejan odiosamente de su 'mala suerte' en el amor, se niegan a hacer los cambios necesarios para una vida amorosa menos tumultuosa. Los románticos realistas son lo opuesto a toda esta basura. Si eres un romántico realista, estos signos se aplican a ti:



Te das cuenta de que las películas para chicas son un montón de tonterías.

No te desmayas por tonterías mal escritas y dignas de vergüenza en la pantalla grande y no comparas tu propia vida amorosa con Hollywood. Reconoces el entretenimiento como entretenimiento y nada más. De hecho, probablemente prefieras ver una película clásica de Bruce Lee en lugar de la última calamidad loca protagonizada por Blue Eyes McPenisPants y la atractiva pero adorablemente despistada morena.

Sientes que el respeto es algo que se gana, no que se da automáticamente.

La cortesía común es para todos, pero el respeto es para aquellos que realmente lo merecen. Si alguien se comporta como un pedazo de mierda, crees que merece ser tratado de esa manera. Ganar el respeto absoluto de tu novio es importante para ti y nunca harías nada para comprometer eso.

Tratas a tu pareja como a un igual.

'Ese es el trabajo de un hombre' nunca se te pasa por la cabeza. Contribuyes por igual y no exiges a tu pareja con estándares ridículos. Tu relación es una verdadera asociación y no solo estás sentado en tu trasero esperando que tu hombre te arroje fuentes de chocolate y romance a tu cara las 24 horas, los 7 días de la semana.



No tienes ningún problema en acercarte a los hombres.

No esperas que el escenario del 'chico de los sueños' se desarrolle justo frente a ti mientras estás sentado sin hacer nada. Sabes que tener una buena relación requiere esfuerzo tanto de tu parte como del hombre, y eso no te amarga. Es 2016 y pedirle su número a un glorioso bastardo barbudo no te desconcierta en absoluto.

Eres plenamente consciente de que tu pareja es humana.

Es humano y, por lo tanto, tiene defectos y deficiencias como cualquier otra persona. No necesariamente las ve como cosas malas, sino como cosas normales. Cometer errores es parte de la experiencia humana y no significa que alguien esté roto sin posibilidad de reparación. No es tu trabajo arreglar estas cosas y apoyar a alguien que te lastima, pero los pequeños defectos no te molestan en absoluto.