Tener un novio es genial, pero maldita sea, es un infierno de mucho trabajo

Tener un novio es genial, no me malinterpretes, pero a medida que pasa el tiempo, comienzas a darte cuenta de lo arduas que son las relaciones.



Ya no puedo pensar en mí mismo.

Atrás quedaron los días en los que puedo entrar y salir en mi casa cuando me plazca, salir a donde quiera cuando quiera y no tengo que responder ante nadie. Ahora, tengo que asegurarme de estar considerando a mi novio y sus deseos y necesidades en todo lo que hago también. Mi vida ya no se trata solo de mí, se trata de mí y él, ¡y se volvió mucho más complicado!

Tengo que hacer un esfuerzo consciente para incluirlo en mi apretada agenda.

Incluso antes de que él entrara en mi vida, fue un desafío tratar de encajar en un trabajo de tiempo completo, hacer ejercicio, ver a amigos y familiares y mantener un lugar propio. Ahora, hay una persona completamente nueva para encajar, y esta persona consume mucho tiempo y energía.

Tengo que compartir mi cama.

Como alguien que ama las estrellas de mar, esta es una de las cosas más difíciles de tener un nuevo novio. ¡A veces solo quiero mi cama para mí! Es muy valioso para mí y me resulta difícil rendirme por alguien, y mucho menos por mi nuevo novio (¡que ronca muchísimo!)



La gente siempre quiere saber de él.

Ya sean colegas, amigos o personas con las que me encuentro en el supermercado, cuando menciono que tengo novio, todos comienzan a preguntar por él. De hecho, ¡recibe más preguntas que yo! Claro, la gente solo está siendo educada y se interesa, pero se vuelve agotador tratar de explicar lo que hace un gerente de producción en una empresa de correo (su trabajo actual), ¡especialmente cuando yo realmente no lo entiendo!

Tengo que hacer que se sienta cómodo con mis amigos y mi familia.

Por supuesto, quiero que mi novio se lleve bien con mis amigos y mi familia y sienta que encaja con todos, ¡pero a menudo es muy agotador estar en el medio! Durante este tipo de situaciones sociales con tus seres queridos, tienes que ser neutral como Suiza, pero también tienes que orquestar las conversaciones para que todos se sientan involucrados y nadie se quede fuera. ¡Es agotador mental y emocionalmente!