Ya no tengo amigas cercanas y siento que me estoy perdiendo

No sé cómo sucedió, pero en este momento de mi vida, no tengo una sola mejor amiga. Hasta hace poco, me gustaba tener principalmente amigos varones, pero ahora que tengo 30 años, empiezo a sentir que me estoy perdiendo una parte importante de la vida sin mis mejores chicas a mi lado.



Las novias ofrecen un tipo diferente de conexión.

Hay algo realmente especial en tener amigas cercanas. Me conecto con ellos de una manera diferente a como lo hago con los hombres. Claro, los hombres pueden ser cariñosos, pero las mujeres a veces pueden entenderse entre sí de una manera con la que los hombres nunca pueden competir. Siento que me estoy perdiendo eso.

Extraño la ligereza.

Hay algo en las novias que es liberador. Recuerdo noches en la ciudad con mis mejores amigas en las que podíamos ser muy femeninas y totalmente tontas sin preocuparnos por lo que pensarían los demás. Extraño esa alegría porque no hay suficiente en el mundo.

Son una estructura de apoyo.

Se habla de los mejores amigos, se escribe sobre ellos y se hacen películas sobre ellos. Son una relación especial que todos deberían tener porque duran toda la vida. Los mejores amigos me han visto en las buenas y en las malas en el pasado, pero sin ellos, me falta una estructura de apoyo importante.



Me siento celoso sin estas amistades.

Cuando veo a los mejores amigos en Facebook hablando de lo mucho que se quieren, me siento celoso. Lo mismo ocurre cuando veo películas como 'Ya te extraño' y 'Hermanas'. Tengo otras excelentes relaciones en mi vida, pero sé el valor que pueden aportar las sólidas amistades femeninas. Nadie conoce a una mujer como sus mejores amigas.

Las hermanas se quedarán.

Eso es lo que he escuchado toda mi vida, principalmente de personas mayores que aprendieron esta verdad debido a la experiencia. Pero de alguna manera, perdí el contacto con todas mis hermanas de otras madres. Ahora que estoy envejeciendo, siento nostalgia por las amistades que solíamos tener y no puedo imaginar no tenerlas en el futuro. Solíamos bromear acerca de ser 90 y tantos juntos en hogares de ancianos, pero ahora me enfrento a ese futuro solo.