Por qué nunca perdonaré a un tramposo

Una vez un tramposo, siempre un tramposo, ¿verdad? Honestamente, no podría importarme menos si eso es realmente cierto o no. Para mí, no importa si es un patrón de engaño: una traición única no hace que el dolor duela menos, así que no importa cuántas veces sucedió, cuánto lo lamentas o cuánto desearías poder hacerlo. Retíralo, no perdonaré a un tramposo.



Nunca estaré con un chico que no me respete.

Lo que hiciste fue una falta de respeto para mí y para nuestra relación, y ¿por qué querría yo estar con un chico que ni siquiera me respeta? No puedes amar a alguien a quien no respetas y no puedes respetar a alguien a quien no amas. Es así de simple.

Si me engañas una vez, la culpa es tuya; Si me engañas dos veces, la culpa es mía.

Nunca le daré a un chico la oportunidad de engañarme dos veces porque debería haber usado su primera oportunidad con un poco más de sabiduría. Los hombres no son neandertales. Sabías la diferencia entre el bien y el mal y de todos modos te subiste a su cama. Fue una traición, y una vez fue suficiente para mí.

Quiero un chico que lidere con su corazón, no con su pene.

La cabeza sobre los hombros debe ser más fuerte que la cabeza sobre el pene. Puedes decir que 'simplemente no pensaste', pero esa es una excusa tonta. Sabías lo que hacías y lo que hacías me estaba traicionando. Necesito un chico que siempre ponga el amor en primer lugar, o al menos por delante de sus 'impulsos' sexuales.



Un tramposo no merece una segunda oportunidad.

Los errores se pueden perdonar, pero hacer trampa no es un error, es una elección. Una elección consciente que hiciste para poner tu pene por delante de nuestra relación. Estas cosas no pasan por casualidad. Podrías haberte marchado. Podrías haber venido a casa conmigo, pero no lo hiciste. Hiciste tu elección y no hay vuelta atrás. Al menos no volverás conmigo.

Eres demasiado egoísta para amarme.

Es bueno que te preocupes por tus necesidades, pero también debes preocuparte por las mías. Lo que necesito es estar con un chico que ni siquiera consideraría engañarme. Quiero un chico que se preocupe por mi felicidad, un chico que nunca arriesgaría lo que tenemos por un momento de placer. Quiero un chico que piense en sus acciones y las consecuencias que tendré yo también. Quiero un socio y tú eres todo lo contrario.